7.12.05

Otra vez Secta!

Gabriel, El Periodista Ilustrado, dice que son de la secta Moon, asi que por las dudas.. al repartidor con onda: ya le expliquè que el material resulta ilegible para las àreas de la oficina:
- Bueno, te dejo 7 u 8, nomàs- me pide en su mirada colorada
- Bueno, dejà.. pero sòlo yo los leo-
- Pero si no los repartìs ¿còmo van a leerlos..? - el pibe es un negador, o un tibio
- No lo leen porque es anticomunista-
- Ah -. Le sonrio con supersticiòn

El ultimo ejemplar de La Gran Epoca -¨una nueva vision para un mundo en pleno cambio¨- expone en su delantera :

**Rusia espera con pánico la llegada del veneno ** Buenos aires la ciudad màs grande del mundo con ley de basura cero ** Disminuye numero de pobres en Amèrica Latina ** Entrevista con representante diaguita calchaquí, J.C. Yapura: ¨muchas personas nunca andan descalzos, nunca toman contacto con la tierra y eso los va llevando a un sistema de vida muy triste¨ (ESTE MENCANTÒ).

Y después en el margen superior derecho de determinadas secciones exòticas se leen cosas como:

**¿SABÌA QUE? ... las estrellas de mar no tienen cerebro?
... el corazón del camaròn està en sus cabezas?
... en bulgaria, los búlgaros mueven la cabeza de arriba abajo para decir ´no´ y de un lado a otro para decir ´sì´ ¨.

Para despedirse, la contratapa nos arenga a visitar Simoca en la Intendencia de Paliza, que festeja el 10 de dic. el Festival Nacional del Sulky; vaya.

3 comentarios:

Daniel dijo...

Avisale a esa gente que lo de los bulgaros es un disparate, te lo digo que yo que conozco un montón de búlgaras y todas me dicen siempre que no. ¿O me estarían diciendo que sí y yo entendía todo al revés? Mejor mañana averiguo.

obucnÌ dijo...

Argentina debe de ser uno de los países más bizarros del orbe.

¿Cómo llegaste a mi blog? Por lo pronto sigo leyendo.

Salú,
Joel.

Ulma dijo...

Los "sabía que" me parecen una cosa maravillosa. Igual que las biografías y los anecdotarios. Cada vez que leo o escucho un "sabía que" o una anécdota, repito por unas cuantas semanas, hasta olvidar. No puedo evitarlo. Ahora estoy con que Peter Sellers, por ejemplo, odiaba hacer las películas de la Pantera Rosa.